Sin embargo, el delantero sueco se desmelenó ayer, tras el entrenamiento, y enseñó su cara más bromista.
El delantero se escondió tras la puerta que da acceso al vestuario del primer equipo, en la Ciutat Esportiva.
El cristal de la puerta es opaco, por lo que desde el otro lado no se ve quién está detrás de la puerta. Ibra se dedicó a llamar y esconderse, tomándole el pelo al personal de seguridad así como algún otro compañero que cayó en la trampa y se acercó a la puerta.
Las bromas de Ibra no son más que otro ejemplo claro de la velocidad a la que el sueco se ha adaptado al vestuario y su papel a la hora de fomentar el buen ambiente
Snoop Dogg - still Dre
Hace 14 años